Esta semana, el «Palmetto State» volvió a brillar bajo el foco de la industria mundial, cuando el primer Volvo S60 fabricado en South Carolina salió de la cadena de montaje en las nuevas instalaciones de la empresa en el condado de Berkeley. Medios de comunicación de todo el mundo acudieron en masa a South Carolina para cubrir este acontecimiento trascendental, lo que nos brindó la oportunidad perfecta para contar nuestra historia.
Anunciada en mayo de 2015, la planta de Volvo, con un coste de $1.1 mil millones, consolida la posición de South Carolina como actor clave en el panorama automovilístico mundial. South Carolina, que ya era líder nacional en ventas de exportación de turismos completos y neumáticos, es ahora mucho más que un tranquilo estado del sur. Con un trío de fabricantes de automóviles de gama alta — BMW, Mercedes-Benz Vans y Volvo Cars — operando dentro de nuestras fronteras, está claro que la constelación automotriz del estado no tiene parangón.
De cara al futuro, a medida que la planta de Volvo en el condado de Berkeley vaya consolidándose y los trabajadores del sector del automóvil de toda South Carolina continúen fabricando productos de máxima calidad, podremos reforzar nuestra reputación ya consolidada como potencia del sector. Como resultado, lograremos la prosperidad en todo este estado durante los próximos años.